Como hemos recalcado en artículos anteriores, todos estamos propensos a sufrir accidentes, bien sea en nuestro hogar, mientras manejamos nuestro vehículo, en nuestros trabajos, en fin… no importa el lugar o la situación, no podemos escapar de eventos como esos. Lo que sí podemos prever es cómo protegernos y saber responder, en cualquier caso.

Algo que puede ayudarnos a aumentar nuestra tranquilidad es ser aún más precavidos en fechas o festividades específicas, las cuales están estrechamente relacionadas con riesgos. Si deseas saber más al respecto, sigue leyendo.

Aunque no hay “lugar ni fecha en el calendario” para estos eventos, lo cierto es que sí hay momentos con más índice de accidentados o riesgos. Por ejemplo: Navidad y año nuevo. Aunque asociemos ambas festividades con momentos de encuentros familiares, felicidad, armonía y paz, lo cierto es que están relacionadas con alto grado de accidentes domésticos. Muchas personas hacen largos viajes en carretera para visitar a sus familias a otras ciudades y muchas de estas vías, sobretodo en Venezuela, están en pésimo estado, incrementando la posibilidad en siniestros vehiculares.

Aunado a esto, muchas familias adoran los fuegos artificiales o juegos pirotécnicos y por muy “inofensivos” que parezcan a simple vista, han sido los culpables de accidentes donde los lesionados han sufrido quemaduras importantes, e inclusive, incendios de hogares. Y si a estos casos le añadimos la ingesta excesiva de alcohol o intoxicación por alimentos, los riesgos aumentan aún más.

Otra fecha relacionada con un mayor grado de riesgo de accidentes es la Semana Santa y los Carnavales. La primera, aunque está vinculada directamente con días espirituales, de reflexión y renovación de la Fe, guardando compostura, calma y sosiego en sus hogares, muchos aprovechan tomar estos días como vacaciones, sinónimo de ingesta de alcohol, fiestas, viajes y excesos.

Los carnavales suelen reunir muchos elementos de alto riesgos que pueden resultar en un cóctel peligroso, generando consecuencias graves tales como: accidentes domésticos o vehiculares con heridos o fallecidos por arrollamiento, ahogados en ríos o playas, disturbios, violencia y demás.

Agosto y septiembre, son meses donde usualmente las personas deciden tomar vacaciones, dentro y fuera de las fronteras, es por ello que -al igual que las fechas anteriores-  es vital tener a disposición un seguro de viaje, de salud o un seguro vehicular, ya que el flujo de viajeros se incrementa y la algarabía y emoción vacacional también.

En otro sentido, dejando de lado los accidentes, hay épocas que son importantes considerar. La maternidad es una de ellas. Las familias tienen muy presente que durante la “dulce espera” y posterior a ella, será muy necesario contratar una póliza de seguros a tiempo que se ajuste a sus necesidades.

Asimismo, en época escolar, los seguros también están preparados para cualquier contingencia ocurrida dentro o fuera dentro de la institución académica, ya que los niños están propensos a accidentes escolares.

Los meses lluviosos, además, tienden a ir acompañados de alto porcentaje de cuadros virales y de enfermedades, especialmente en países del trópico – que es el caso de Venezuela- por lo tanto, es necesario tener a la mano un buen seguro médico con cobertura para insumos médicos, hospitalización y atención inmediata.

Moraleja: buscar el apoyo de un asesor o corredor de seguros, es altamente necesario. Independientemente la fecha o la temporada, el asesor es capaz de prever todos estos factores y darnos información de las diferentes opciones que te presenta el mercado asegurador. El seguro no es un gasto, es una inversión de gran importancia y un compromiso a corto, mediano y largo plazo, no solo contigo, sino con tu familia, tu negocio y allegados. Su protección y seguridad está en tus manos. No lo olvides.

 

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